Cuántos besos y abrazos nos perdimos por no saber decir TE NECESITO! Cuántos sentimientos escondidos, cuántas palabras calladas... La otra persona no lo nota, Nuestra pena se estira ¿Y nosotros? Sin hacer nada.. Lo que se estira, se arrastra, lo que se arrastra; se ensucia… mejor CORTAR. Pero ¿cómo? Si nos rehusamos a dejar morir nuestra esperanza, esa llama que aún persiste dentro… ¿cómo apagarla y renunciar? ¿Cómo renunciar a
l propio dolor? Porque es así… somos masoquistas, se nota que nos gusta sufrir! Sentimos el dolor y la angustia en carne viva pero sin embargo no nos preocupamos en dejar de sentirlo… Nos quejamos, sufrimos, lloramos… pero no hacemos nada para cambiar la situación, tal vez esperando que esta cambie repentinamente… El tema es que NO. Tenemos que ser conscientes de que las cosas y las personas no cambian, por más que sea para su propio bien, no cambian. Tenemos que ser conscientes de lo que nos pasa y hacer algo para cambiar nuestro destino.
Saber decir adiós es madurar, es crecer… saber soltar eso que nos produce dolor es lograr liberarnos, desatarnos… nos hacemos un bien y EVOLUCIONAMOS!
Quien controla tu mente, controla tu vida... SABELO! Por eso no dejes que nadie influya lo suficientemente como para dominar tus emociones… Sólo vos podés cambiar el rumbo de tu vida, sólo vos decidís sufrir o liberarte. Sólo VOS!
No hay comentarios:
Publicar un comentario